Este verano, aunque me tiene bastante ausente del blog y os pido mil disculpas por ello, me está resultando fenomenal. La semana pasada una bellísima venezolana que es una de mis mejores amigas, como una hermana mayor para mí, me dio la sorpresa de venir a Málaga de visita, dejando la capital por unos días. Pasamos una jornada de playa maravillosa que se cerró con salsa, mojitos y muchas risas. No hay nada como compartir entre amigas experiencias inolvidables, confesiones, bailes, momentos divertidos y mucho cariño.
GRACIAS GHANNY, TE QUIERO
